martes, noviembre 20, 2007

Luz

Si crees que tienes algo de luz en tu vida,
es por una llama que se mantiene encendida.

Si realmente quieres que esa luz se mantenga, no dejes que esa llama se apague. Dale oxígeno para que la combustión siga creando esa luz que tanto ansías.

No te encierres en un cuarto oscuro con la música alta y una estridente distorsión en tu guitarra y te olvides que tienes al menos una luz en tu vida.

[...]

Yo creía no tener ese tipo de luz. Pero la tengo.
Y ahora me he dado cuenta de que es una luz intermitente.

Y realmente odio el momento en el que estoy totalmente a oscuras.

Aunque gracias a Dios, yo también tengo música y las teclas de mi piano.
La única diferencia entre A y B es que B espera que esa luz la escuche tocar,
mientras que A se limita a no esperar que B la escuche, ya que supone que siempre está ahí para escucharle.

Pero no hay ninguna luz mágica que pueda brillar en todas partes.


Cuando tú quieras, estaré ahí siempre.
Espero ser tu luz siempre algún día.


Atenea

viernes, noviembre 02, 2007

Entre tus brazos

Todavía lo recuerdo,
Tú y yo aquél soleado día
Que sin casi poder verlo
Se hizo una noche perdida:
Perdida entre nuestros besos
Perdida en esas caricias...

Cuando al fin pude abrazarte
Y en tu pecho estar tendida
Oía tu corazón
Y en el cielo me sentía
Sonido armonioso y dulce
Sentir cómo tú latías...

Entendí en aquél momento
Que era lo que yo quería
Sentirme viva en tus brazos
¡Sentirme así de por vida!

Me resulta hasta gracioso
Saber que, es que, no podía.
No podía contenerme
Y también tú lo sabías.
Tu cuerpo junto al mío
Tu alma junto a la mía
Tus labios, dulce atracción
Y mi mirada, escondida...

¿Y es que quién sería capaz
de calmar ese ansia mía?
¿Teniendo cerca tus labios
Y habiendo distancia fina?

Entendí en aquél momento
Que era lo que yo quería
Sentirme viva en tus brazos
¡Sentirme así de por vida!


Yo no supe contenerme
Y rompí aquella línea
que la pasión y la calma
Firme y frágil, dividía.

Al fin yo te di aquél beso
Que desató dulce ira
Con la que al fin nos mostramos
La pasión que allí nacía.
Besos, besos y más besos
Y esa pasión desprendida,
Tus ojos color turquesa
Y sus miradas furtivas,
Nos sobraron las palabras
Y faltó el resto del día
Para seguir avivando
Aquella llama encendida
Combustión que provocaba
Locura, amor y armonía.

Mientras yo me volví tuya
Y tu alma se volvió mía
Solo a veces, por mi mente
Palabrejas transcurrían:

Entendí en aquél momento
Que era lo que yo quería
Sentirme viva en tus brazos
¡Sentirme así de por vida!

Nuestra lujuria avivó
Aquella llama encendida
Y tal vez puedo decir
Que ella fue protagonista.
Pero yo sé que el amor
Fue el que la alcoba invadía
Porque entre aquella libido
Dos "te quiero" resurgían

Entendí en aquél momento
Que era lo que yo quería
Sentirme viva en tus brazos
¡Sentirme así de por vida!


Y como calman las olas
También calman las caricias
Pero un sentimiento crece
En dos almas compartidas.
Te he dado mi corazón
Te he dado toda mi vida
Te he dado todo secreto
Y también mis alegrías.

Mas también te di otra cosa
Que tú sabes, vida mía
Te di la llave que abre
Las puertas de mi inocencia
Secretos que entre tus brazos
Yo te daré de por vida.

Entendí en aquél momento
Que era lo que yo quería
Sentirme viva en tus brazos
¡Sentirme así de por vida!