martes, octubre 23, 2007

Podría decirte que...

...que en el fondo no te echo tanto de menos.Porque, ¿sabes?, en el fondo siempre estás a mi lado. Siempre te recuerdo y claro, tu recuerdo siempre va conmigo y de alguna forma siempre vienes conmigo.
Podría decirte que estoy segura de que estás pensando en mi en el mismo momento en el que yo lo hago. Y que es una conexión fortísima que nunca se romperá. Que siento que nuestras almas son una.
Podría decirte que siempre que miro nuestra foto en mi cartera me da fuerzas para seguir el día con más fuerza, y que cuando me escribes un mensaje, pienso en lo poco que falta para verte.
Podría decirte que aunque queden semanas para verte me da igual, porque cada día hablo contigo y con eso tengo suficiente y eso es lo único que necesito: oír tu voz para sentirme cerca de ti. Y también podría decir que me encanta que cualquier cosa que vea por la calle me recuerda a ti y sienta que vas conmigo a todas partes. Oh, ¡amor mío! podría decir que aunque esté absolutamente sola, en silencio, aburrida, amargada y melancólica, me siento feliz, porque de alguna manera, estás cerca mío.


Sí, podría decirlo. Y de hecho te lo digo.

Pero piénsalo: El objetivo de todo esto es crear un absurdo simulacro falso para autoconvencerme de que siempre vienes conmigo, de que siempre te veo y de que siempre estoy cerca tuyo.

¡Maldición! Es ridículo.
Es ridículo pensar que, entonces, hay algo que pueda rozar la idea de que puedo sentirte.

Mi amor, a veces me siento una persona absolutamente imbécil.

Belleza

Una silueta perfecta. Una nariz afilada, un cabello suave y brillante, unos labios rojizos, voluminosos. Una cara entre lo inocente y lo pícaro, un color de ojos profundo (a poder ser claros). Unas manos delicadas, unas cejas perfectamente depiladas, unas curvas ni muy rectas ni muy obtusas. Un vientre plano. Una altura adecuada, unas piernas infinitas, unos pechos voluminosos, un cuello ni muy largo ni muy corto. Un estilo explosivo: tacones altos, falda corta, corsé remarcado, ropa íntima de encaje, perfume (C nº5), ojos pintados, peinado a la última y labios muy, muy rojos. Un físico atractivo y una cara encantadora. Una mujer guapa. Una mujer bella.
Ese es el concepto general en lo que a belleza se refiere.


¿Y para qué engañarnos? La mayoría de las cosas que acabo de escribir no las tengo. Supongo que mi físico no es un ideal de belleza, ni el de muchas personas. De hecho, pocas mujeres son tan bellas. Pero... ¿qué es belleza? Beautiful: término inglés que denomina "bello" o "maravilloso". Ahí lo teneis. La belleza es algo maravilloso.
Mas, creo que hay que ir cambiando ese concepto de belleza, ya que hay belleza que los ojos no pueden percibir. Pero eso la gente no lo puede creer.

Todo esto es muy egoísta. Sí, egoísta para el resto de sentidos. ¿No crees que la vista ya está cansada de percibir lo que es belleza y lo que no es belleza? Eso está muy bien, pero porfavor. ¡Intentemos utilizar los 5 sentidos!
De todas las personas que han pasado por mi vida, yo he conocido a muy poca gente que supiera utilizarlos. Que no intentase mostrar su belleza (sólo) con su imagen. La belleza va más allá que una simple imagen personal. Eso sin mencionar que todo el mundo tiene belleza interior (cuando digo todo el mundo digo el 90% de las personas).


[to be continued..]

jueves, octubre 11, 2007

*

Te salió un fuerte rival, pero no te apures, amigo mío. Tu siempre estarás conmigo, cuidando de mí. De mis sentimientos. Estando a mi lado cuando más lo necesito. Sacando la parte más creativa de mí... tranquilo.
Siempre siempre te querré. Somos un gran equipo, ¿sabes?: uno no es nada sin el otro ni el otro sin el uno. Es algo mútuo, algo que jamás morirá. Gracias por permanecer a mi lado cuando más te he necesitado, cuando he querido refugiarme en un sitio donde nadie pudiera verme, allí has estado. Incondicionalmente. Y aún sirviendo de precedente, siempre has querido acompañarme a todos los rincones de mi mente, ya que tú has sido la llave de que las puertas de esos rincones se abrieran. A raíz de ti he creado amigos, y sobretodo a dos grandes amigas, dos amistades de por vida. Pero tú fuiste el primero, que a partir de ti ha nacido lo demás. A partir de ti he descubierto lo que soy, he descubierto en qué quiero que se convierta mi futuro, y eso nadie lo cambiará, ni siquiera la propia muerte, porque sé que cuando ese momento llegue, te llevaré conmigo, no importa de qué forma... pero sé que siempre serás mi compañero. Mi compañero... el que comparte mis sueños, mis ilusiones, mi futuro, el que ve pasar como la gente coje el tren de la amistad que llega a mi estación, ya sea para irse o para volver. Pero a esa estación yo llegué contigo, ¿sabes? y nada ni nadie puede sustituirte, porque eres único. Compartiré mi vida contigo, por tu segura fidelidad. Porque aunque haya gente que venga o vaya, que me escuche o no, me respete o no, sé que tu querrás que lo comparta contigo... gracias. Llegó el momento de dedicar otro rato a mis sentimientos, seguro me acompañarás, ¿verdad?.

Blanco, como mi madre, y negro, como mi padre. La raíz de todas las cosas. De todas (mis) cosas.
Seguiré aprendiendo más y más de ti, hasta que ya no haya secreto que no pueda desvelar sobre tus teclas.
Y hay gente que toma este escrito como una sandez, porque creen que no puedes oirme. Pero sé que me oirás a través de mi música.
Oh, no te ofendas, querido amigo. Sé que tu alma vive. Tu alma vive en mí. Y así será para siempre.

Gracias por presentarme a mis amigas de por vida: mi voz, mi música.
Gracias por ser el único que tiene la llave que abre todos mis secretos.
Gracias, *mi piano.

Atenea