
¡Buenas noches! No sé por que, pero mirad, soy nocturna. Me da por escribir éste pequeño blog de noche. ¡Hoy es el cumpleaños de mi madre! Y le he hecho un regalo que le ha hecho llorar... que mala soy. Jiji. No me he gastado ni un céntimo pero habré gastado neuronas a saco.
El regalo eran 16 páginas que, junto a imágenes que describían o que tenían el sentido de lo que escribía, mostraba mis sentimientos hacia ella. En realidad se lo di hace dos días porque como mañana se va de marcha y mi tía se lo dio entonces, pues yo también. El caso es que no sé porqué estoy contando todo esto. Me lo estoy empezando a tomar como un diario personal, y tampoco era esa idea. Esque, tampoco quiero escribir aquí mi vida en verso porque a muchas personas no le importan muchas cosas,... :P. Ya me iré moderando.
No sé si algún día leerá esto, pero mira, quiero decir que la quiero un montón. Es que, a una madre, se le ha de querer por narices (si es una madre normalita, no las que dejan a su hijo en un contenedor de basura o que los matan al nacer o que los venden por dos euros o algo por el estilo. A eso no se le considera madre). Digo que se le ha de querer por narices porque, para empezar ella es la que ha creado nuestro cuerpo y forma de ser y ella es la que ha tenido que sufrir 9 meses para darnos la vida. Una vez nacemos, está 24 horas pendiente de nosotros para que no nos falte DE NADA. Al crecer un poco más nos lleva al colegio siempre, nos prepara el bocadillo como nadie, luego nos ayuda a hacer los deberes... Eso sin contar que siempre está pendiente de hacernos comidas que nos gusten (a veces que no, pero mayoritariamente sí), de comprarnos ropa adecuada y que también nos guste, de comprarnos regalos de reyes que siempre nos gusten y pasar desapercibidos... En fin, plantéate la ausencia de tu madre y verás que tu vida da un vuelco... La figura paterna siempre está ahí, claro, pero no es lo mismo. Aunque, en mi caso nunca ha estado, así que mi madre a mi me vale por dos y x3 y x4... Y ella dudaba si lo estaba haciendo bien como madre ; si era muy floja o muy blanda conmigo... Pero lo está haciendo muy bien, mi madre es muy guay. ¡Tengo muchas cosas que agradecerle! Así que, hagamos un poco como Antena 3... ¡¡Dile a tu vieja que le quieres!! ¿Qué te cuesta? Ella te lo ha estado demostrando durante toda tu vida.
Besos,
Ate
