martes, junio 26, 2007

Sensaciones

Llegué allí. Se oía más mi voz que la de los demás. Hablaba nerviosa, me reía... quería calmarme. No podía. "¿Qué pasará?"

Bajé del bus. Le vi: estaba ahí, solo. Creo que mi corazón no podía ir más rápido. Creo que ya no podría sentir más mariposas en mi estomago. La calle estaba llena de gente, pero sólo pude verle a él. Motores de coches, cláxons, gente, gritos, converaciones, música... pero yo sólo pude oir su silencio.

Corrí, lo máximo que pude. ¡Estaba ahí! Tenía que abrazarle. Y lo hice... durante un minuto. Un minuto eterno. Por fin... lo tenía entre mis brazos, y él a mí. Tantas conversaciones, tantas risas, tantas palabras dichas, tantas imágenes... todas me vinieron a la mente en aquel abrazo.

El dia transcurrió, y yo no pude hacer otra cosa que fijarme en él, estuviera donde estuviera, sus ojos brillaban mas que nunca... (o creo que sus ojos eran los únicos que brillaban para mí)
Hubo música, música y más música... miradas desde el escenario. Y una canción dedicada... para gritarle al mundo en forma de notas musicales que nadie podría arrebatarme ese amor que surgía de repente, y que empezaba a ser perenne como la hierba...

Pero yo me quedo con el momento de soledad. Del momento en que solo nos quedamos el y yo. El metro se vació y las palabras, a su vez, se quedaron vacías... exceptuando tres preguntas. Tres preguntas que volaban alrededor de mi mente desde que empezó aquel día. Cuando las formulé, no pude imaginar que las tres preguntas pudieran ser respondidas como yo hubiera soñado. Soñar... pero mi sueño era tenerle a él. Y le tenía tan cerca... ¿un beso era soñar demasiado? No. Y pude comprobarlo cuando realicé una cuarta pregunta (espontánea). A partir de ahí, sellamos nuestro amor. Un amor hasta ahora invisible e inexistente para los demás. Pero muy presente para nosotros.

-Què se suposa que som a partir d'ara?
-Per mi, com si vols que aquest sigui el primer dia...

Al fin mi mente navegó en el azul de sus ojos para que mis labios acabaran perdiéndose en su boca.

Nos tenemos el uno al otro mientras la soledad, se consume fugazmente.
Y es que el día de la música las notas dibujaron una sinfonía que terminó en una unión de guitarras eléctricas y escalas de blues.


Jazz & Rock, por siempre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Akest dia va ser el millor que em podia passar a la vida, van ser uns moments en que em pensava que estava somiant.
D´un impossible s´estava convertint en un somni fet realitat,i que et pot fer més feliç que complir un somni.
Les sensacions que tenias eran com les meves. Només et veia en a tu, no existia ningú més en el món.

En conclusió només hi ha dos paraules que poden resumir-ho tot.

T´estimoo moolt!!

Jazz&Rock forever!!