Siempre siempre te querré. Somos un gran equipo, ¿sabes?: uno no es nada sin el otro ni el otro sin el uno. Es algo mútuo, algo que jamás morirá. Gracias por permanecer a mi lado cuando más te he necesitado, cuando he querido refugiarme en un sitio donde nadie pudiera verme, allí has estado. Incondicionalmente. Y aún sirviendo de precedente, siempre has querido acompañarme a todos los rincones de mi mente, ya que tú has sido la llave de que las puertas de esos rincones se abrieran. A raíz de ti he creado amigos, y sobretodo a dos grandes amigas, dos amistades de por vida. Pero tú fuiste el primero, que a partir de ti ha nacido lo demás. A partir de ti he descubierto lo que soy, he descubierto en qué quiero que se convierta mi futuro, y eso nadie lo cambiará, ni siquiera la propia muerte, porque sé que cuando ese momento llegue, te llevaré conmigo, no importa de qué forma... pero sé que siempre serás mi compañero. Mi compañero... el que comparte mis sueños, mis ilusiones, mi futuro, el que ve pasar como la gente coje el tren de la amistad que llega a mi estación, ya sea para irse o para volver. Pero a esa estación yo llegué contigo, ¿sabes? y nada ni nadie puede sustituirte, porque eres único. Compartiré mi vida contigo, por tu segura fidelidad. Porque aunque haya gente que venga o vaya, que me escuche o no, me respete o no, sé que tu querrás que lo comparta contigo... gracias. Llegó el momento de dedicar otro rato a mis sentimientos, seguro me acompañarás, ¿verdad?.
Blanco, como mi madre, y negro, como mi padre. La raíz de todas las cosas. De todas (mis) cosas.
Seguiré aprendiendo más y más de ti, hasta que ya no haya secreto que no pueda desvelar sobre tus teclas.
Y hay gente que toma este escrito como una sandez, porque creen que no puedes oirme. Pero sé que me oirás a través de mi música.
Oh, no te ofendas, querido amigo. Sé que tu alma vive. Tu alma vive en mí. Y así será para siempre.
Gracias por presentarme a mis amigas de por vida: mi voz, mi música.
Gracias por ser el único que tiene la llave que abre todos mis secretos.
Gracias, *mi piano.
Atenea
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